Foto: Nicolás Monteverde
Foto: Nicolás Monteverde

Luego de casi ocho meses de permanecer cerrada al público debido a la pandemia, la Reserva Nacional de Paracas reabrió sus puertas al público visitante el pasado jueves 29 de octubre, luego de implementar un protocolo sanitario indispensable para minimizar riesgos de contagio.

La Reserva Nacional de Paracas es la segunda área natural protegida del departamento de Ica que reinicia sus actividades turísticas, junto con Punta San Juan de la Reserva Nacional de Islas, Islotes y Puntas Guaneras; así como la número 15 del país. La reserva costera vital para la economía iqueña es reabierta en el contexto de la campaña "Naturalmente seguros" que impulsan el Ministerio del Ambiente (Minam) y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).

Las Islas Vallestas, contiguas a la Reserva Nacional de Paracas, también han reaperturado. // Foto: Nicolás Monteverde.

Ubicada a 250 kilómetros al sur de Lima, la Reserva Nacional de Paracas fue establecida, como área natural protegida por el Estado, el 25 de setiembre de 1975, con la finalidad de proteger muestras representativas de ecosistemas marino-costeros. En su momento se convirtió en la primera de su tipo en el país. 

Esta área natural protegida posee una superficie total de 3350 kilómetros cuadrados (500 más que el área de Lima Metropolitana), y alberga alrededor de 1,500 especies de animales: entre ellas 216 tipos de aves entre residentes y migratorias, 36 de mamíferos, 10 de reptiles y 168 de peces. Algunas de las especies más destacadas son las tortugas, ballenas, aves de orilla, lobos marinos, pingüinos de Humboldt, nutrias, delfines, entre otras especies emblemáticas. 

Actualmente la reserva natural está abierta de lunes a domingo entre las 9 am. y las 4 pm. No está permitido el ingreso con mascotas, debido a la fragilidad del ecosistema y la fauna ante especies invasoras. Los visitantes deben respetar las señales y el camino sin salirse de las vías, pues de lo contrario pueden causarle daño a las especies locales. No se deben realizar deportes en las zonas restringidas, aún en las desérticas, pues estas mantienen también vida. Se debe respetar el aforo permitido para evitar contagios por COVID-19 a otros visitantes o a los trabajadores de la reserva.

Se le pide también a los visitantes no ingresar con bolsas de plástico o tecnopor, pues estas pueden ser terriblemente dañinas para el ecosistema local. En su lugar, es recomendable llevar bolsas de tela o mochilas para llevar las pertenencias.

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